HISTORIA DE UNA PAREJA DE CACHUDITOS

Los primeros días de agosto me llamó la atención observar a dos cachuditos (Anairetes parulus) en el patio de mi casa que, en forma regular, iban y venían sospechosamente al mismo arbusto. Al observar con detención durante largo rato, me di cuenta de que estaban llevando diferentes materiales a la zona más densa y alta de aquel arbusto que fue dejado crecer sin límites; Stenocarpus (Dodonaea viscosa) y pude distinguir con dificultad y entre las ramas algo parecido a un nido.

Desde ese momento comencé a observarlos periódicamente en las mañanas y tardes gracias a que, por la pandemia, estaba trabajando desde casa. Durante cerca de 2 semanas desde comienzos de agosto, incansablemente estuvieron llevando material para construir el nido, el cual fue forrado con abundantes plumas tal como se observan en las fotos.

Tan familiar se me hizo esta rutina que comencé a distinguir los diferentes cantos de la pareja; cuando el macho trinaba fuerte y agresivo al acercarse otras aves al nido, cuando el macho llamaba a la hembra para que saliera del nido y ambos se iban en un rango de 3 a 10 minutos (me imagino a alimentarse) y volvían. En esta rutina la hembra entraba al nido sólo una vez que el macho parado cerca de éste, desde el punto de vigía, se aseguraba que todo estaba en orden.

Por mientras me dediqué a buscar información sobre la nidificación de esta especie, sus características, su tipo de nido y su tiempo de incubación entre otros, para ir comparando la literatura con la maravillosa oportunidad que tenía antes mis ojos y oídos en forma diaria.

El 25 de agosto fue la última lluvia en Santiago, una suave y necesaria, pero llamó profundamente mi atención que después de esta fecha la pareja se dedicó cerca de 1 semana a llevar plumas a su nido para reconstruirlo o acomodarlo, según yo por el daño que podría haber provocado este aguacero. Pero, según los tiempos mencionados por los registros de otros investigadores, ya debería haberse dado la eclosión de los huevos, ya que había pasado cerca de un mes desde que empezaron con la construcción del nido, ¿qué pasó entonces con esta supuesta postura e incubación?

Pasó el tiempo y la pareja de cachuditos siguió su rutina normal sin yo notar ningún cambio particular además de la reconstrucción del nido, con lo cual pensé que podría existir un segundo intento de postura e incubación. El tiempo y la frecuencia de salida de la hembra del nido me parecía insuficiente para llevar una incubación a término, ya que a veces estaba más de 10 minutos fuera del nido, pero no encontré esta información en la literatura como para comprobar si efectivamente ese lapsus correspondía a la normalidad.

Lamentablemente el 23 de octubre escuché y vi por última vez a los cachuditos en el arbusto. Ya no se sentían sus trinos tan característicos ni podía seguir su rutina. Con la esperanza de que pudieran volver, ya que llevaban en este proceso casi 3 meses, esperé una semana antes de acercarme al nido.

El 30 de octubre, para confirmar el abandono, me subí a una escalera ya que el nido estaba a 3,15 metros del suelo. La literatura registra rangos bajos de altura para la construcción de nidos en arbustos y matorrales, entre 0.5 a 1.6 metros, lo cual este caso se transformaba en una excepción a los rangos descritos.

El nido, similar a una taza de café, tenía una marcada forma de embudo siendo la parte más estrecha la parte inferior de éste. La profundidad externa del nido medía 8 cm y la profundidad interna 5 cm coincidiendo con la literatura revisada.

Cuando cuidadosamente lo exploré, además de estar forrado en una abundante cantidad de plumas pequeñas, me di cuenta de que tenía 5 huevos en su interior, todos intactos sin eclosionar. Los huevos, de color crema sin manchas, medían cerca de 1 cm cada uno.

Según la literatura la postura por cada nidada genera entre 2 a 4 huevos pero, este nido tenía 5 motivo por el cual me llevó a pensar que la primera postura no tuvo éxito. Esto podría coincidir con el largo tiempo que estuvieron en este proceso, casi 3 meses desde el inicio de la construcción del nido. La literatura, respecto del tiempo del ciclo reproductivo, señala que tardan alrededor de 14 días en construir el nido, empollan por cerca de 12 días y los polluelos abandonan el nido 13 días después de su nacimiento, en total unos 39 días y no los casi 90 que permanecieron en el arbusto desde que comenzaron la construcción del nido.

¿Qué pasó entonces? puede haber varias hipótesis; los registros indican que los padres pueden abandonar el nido incluso con huevos y/o polluelos cuando se siente perturbados. Pero ¿qué llevó a que los cachuditos abandonaran el nido? No hubo molestia ni ruidos que pudieran hacer pensar que fue ese el motivo ya que yo estuve monitoreando todo el tiempo que duró este proceso. ¿Habrá sido una pareja de primerizos?, ¿el tiempo de incubación habrá sido inadecuado? ¿los huevos habrán sido fértiles?

Lamentablemente nunca sabré el motivo del fin de esta historia, pero estuve casi tres meses completos maravillándome con el ciclo reproductivo de la naturaleza, un ciclo que si todos estamos atentos de nuestro entorno podremos disfrutar ya sea esta primavera o la próxima ¡SÓLO BASTA OBSERVAR!

 

La literatura revisada para complementar este artículo fue:


1) Altamirano T.A., J.T. Ibarra, F. Hernández, I. Rojas, J. Laker & C. Bonacic. 2012. Hábitos de nidificación de las aves del bosque templado andino de Chile. Fondo de Protección Ambiental, Ministerio del Medio Ambiente. Serie Fauna Australis, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal, Pontificia Universidad Católica de Chile. 113 pp.

2) Medrano F, Barros R, Norambuena H V, Matus R y Schmitt F. 2018. Atlas de las aves nidificantes de Chile.
Red de Observadores de Aves y Vida Silvestre de Chile. Santiago, Chile.

3) Description of eggs and nest monitoring of the tufted tit-tyrant Anairetes parulus in the Polylepis forests, Cochabamba, Bolivia. https://www.researchgate.net/publication/298116807

Texto y Fotografías

Gabriela Espejo y Juan Sebastián Espejo 

#wingsfromsouth y #cacoespejo_fotografia 

Revista BIOMA 

2021

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