No cabe duda que los paisajes de Chile y su contenido biológico son simplemente espectaculares, ya sea que los conozcamos desde del agreste altiplano hasta la lejana Tierra del Fuego, muchos de esos bellos escenarios son simplemente apreciables desde las carreteras y caminos rurales, pero reflexionemos, ¿Qué hacen el uno y el otro juntos?, es decir hábitat y carretera, bueno en primera instancia son una mala mezcla o una mala formula, es más ni siquiera uno es simbiótico del otro, son diametralmente opuestos desde el punto de vista conservacionista.

Pero ¿porqué? Dirán algunos, si las carreteras son sinónimos de desarrollo y conectividad y es verdad, pero otros diremos no, no necesariamente, porque no son diseñadas adecuadamente para interactuar con el entorno, es decir sin afectarlo, respetándolo y más aún protegiéndolo. Pero claramente no es la realidad vial de Chile, porque las carreteras pareciera que no son el resultado de un buen estudio de impacto ambiental.

La fauna silvestre por su lado, a pesar de estas heridas de asfalto que fragmentan el paisaje, continúan con sus dinámicas biológicas de comportamiento, van en busca de alimentos, se desplazan por sus cotos de caza, o van en busca de sus propias rutas naturales de expansión territorial, etc. y en este deambular, son atropellados, sin importar si vuelan, caminan o reptan, todos por igual son víctimas de este mal diseñado progreso.

La imágenes en este reportaje son elocuentes y hay más, mucho más a nivel nacional, las estadísticas no son las únicas en evidenciarlo, basta un breve viaje por las rutas para tarde o temprano encontrar una diversidad no menor de fauna silvestre impactadas a un costado del camino.

El proyecto Fauna Impactada en las carreteras y caminos de Chile es una iniciativa de la ULS y ROC a cargo de visionarios expertos y docentes que han visto como la displicencia de conductores han mermado especies sin ninguna consideración, sumado a una total falta de señalética adecuada, tanto en zonas de áreas protegidas como zonas que son hotspot de fauna silvestre y la nula deferencia al respecto en el diseño vial por parte de las autoridades e ingenieros viales.

El trabajo de la iniciativa de Fauna Impactada esta potenciado especialmente por el trabajo de ciencia ciudadana de quienes sí son capaces de ver, en este flagelo vial, un problema grave que aun no se aborda cabalmente a nivel de gobierno.

El proyecto busca tres ejes que son de vital importancia para visualizar y dar valor a esta problemática nacional; el primero es conocer las especies más afectadas por atropellos. El segundo busca determinar los hotspots o puntos calientes donde hay más recurrencia de atropellos. Y el tercero busca crear una base de datos única y global nacional que permita respaldar futuras estrategias de mitigación de atropellos.

¿Pero quienes son los más afectados? Si bien se podría especular que la mastozoofauna y la herpetofauna son los más propensos por cruzar las carreteras, no necesariamente es así, la gran familia de la ornitofauna es la que apunta una mayor cantidad de víctimas por varios motivos. Las aves aumentan su flujo por la presencia de bosques nativos a orillas de los caminos y fondos de quebrada, incluso humedales costeros, estos hábitats ricos en alimentos y refugio generan un gran quehacer aviario. Por ello y lamentablemente las aves en pleno vuelo se encuentran con vehículos que se mueven a altas velocidades, obteniendo como resultado una alta mortandad tanto de adultos como volantones y aunque suene evidente, un ave en vuelo no puede retroceder para esquivar un impacto, sólo basta con ser precavido al conocer previamente la información de la ruta por la cual se transitará.  

Las formulas de mitigación

A parte del evidente respeto, la conducción consciente y una señalética adecuada, están ejemplos vistos en otros países, que han tomado en serio aspectos que dicen relación con la valorización de los hábitats naturales y su contenido, porque junto a la planificación para la construcción de las vías terrestres han incluido en las zonas previamente identificadas la edificación de “puentes biológicos” que permiten el cruce de especies evitando incluso el contacto visual.

Son sólo ideas que ya existen y que podrían ser algunas de las soluciones, pero pasa más por las voluntades de las personas con y sin poder, que aunadas y fortalecidas por leyes que las respalden, se podría llegar a una solución, que si bien no termine del todo con los atropellos, podría disminuir sustancialmente este tipo de accidentes carreteros, que por lo demás también pone en riesgo a las personas, pero aún así, incluso con leyes, si no hay conciencia que valore y respete a la naturaleza no habrá nunca una solución eficaz, depende de nosotros.

 

“Busca conocer tu entorno, busca conocer quienes lo habitan, si manejas, además de hacerlo con prudencia para protegerte a ti y a tu familia, maneja con prudencia también para proteger a las especies que se han visto obligadas a cruzarse en tu camino”

Revista BIOMA 2021

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FAUNA IMPACTADA

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