MENSAJES DE TAMENTICA

Presentes en casi todo el mundo los petroglifos, son definitivamente uno de los misterios más profundos que nos han dejado nuestros antepasados, indescifrables mensajes, que, ciertamente algunos tienen algo de evidencia en su contexto más elocuente, otros, por el contrario se lanzan a los rincones más extravagantes de la imaginación, un espacio donde la razón y la coherencia sólo cobran sentido para quienes los hicieron en un remoto pasado.

Su cosmovisión probablemente fue mucho más profunda y fidedigna que la que hoy tenemos respecto a nuestro entorno inmediato y lejano, a pesar de nuestros pseudo avances tecnológicos, que a la larga sólo nos han alejado de la verdadera realidad, aquella que estos antiguos habitantes tenían sin la contaminación actual, prístina, profunda, sabia, reflexiva, respetuosa con el hábitat, contemplativa.

En lo más recóndito de Tarapacá, en las vertiginosas quebradas de Guatacondo,  una cuenca hidrográfica extinta hace eones, paleoculturas deambularon por estos parajes, que a menos de una centuria eran verdes y frescos lugares de asentamiento, los habitantes de Tamentica dejaron tras su existencia mensajes cifrados que nos enseñan de sus costumbres, actos cotidianos de sobrevivencia y relaciones con mundos, tal vez distantes, no se puede descartar nada.

Ya en 1958 se hicieron los primeros hallazgos arqueológicos en la zona de Tamentica, la riqueza invaluable de estos vestigios no tenían parangón alguno, en los alrededores se hallaron cestos, restos óseos, cerámicas y algunos tejidos, fueron parte de las evidencias materiales, a sólo metros más al alrededor de estos restos líticos, aun hoy se pueden ver los que pudo ser o un centro ceremonial o un taller de petrograbado en traquita volcánica en casi 200 metros cuadrados, que representan líneas onduladas, volutas dobles, animales mitológicos, hombres de pié sobre balsas dobles* pescadores con lienza, manadas de llamas, bailarines con adornos de plumas en la cabeza y en las caderas, zorros, hombres en acción de lanzar boleadoras, misteriosos espirales y cóndores, pero poco y nada de felinos.

 

Tamentica podría tener una data de los poblamientos prehispánicos, ya que no hay evidencias de objetos o influencias europeas en los restos encontrados, probablemente de la cultura Incaica (100 – 1500 d.C.).

Nuestros ojos estaban deslumbrados, ante tan impresionante patrimonio de grabado en casi medio centenar de piedras en bajorrelieve, nos impresionó el esmerado proceso de tallado combinado de percusión en área y percusión en surco, es decir que hacían incisiones en la piedra para rellenar espacios y otros que los hacían en forma lineal. A parte de las representaciones que nombramos antes como zoomorfas, geométricas y antropomorfas destacan entre ellas verdaderas “escenas” que hablan claramente de actividades que se realizaban, como los llamados caravaneros, por tanto se cree que todos estos glifos fueron realizados en un periodo de al menos 1500 años de las páginas de la historia Precolombina.

Se especula, cosa que compartimos plenamente, que este arte rupestre plasmado en las rocas a la vera del camino eran mensajes a modo de “señalética” con información sobre los rituales de viaje de los caravaneros que hacían la ruta de Tamentica desde las tierras más altas hasta la costa y viceversa, encontrando en el sitio de Tamentica agua, refugio y una otrora abundante vegetación. 

 

 

*Probable representación de pescadores Changos, lo que indica acciones de intercambio intercultural entre los valles profundos de Guatacondo con el borde costero.


Revista BIOMA 2020

 

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