IGLESIA NATIVIDAD de MARÍA DE ICHUAC

El día estaba nublado, así amaneció en el archipiélago de Chiloé, tomamos la barcaza en Huicha (al sur de Chonchi)  para hacer el cruce muy temprano, la isla de Lemuy se yergue en el agua sólo como un gran manchón verde oscuro, pero al llegar el sector de Chulchuy, se hace mucho más evidente su naturaleza vivida y mágica, el nombre Chulchuy viene del Huilliche y significa “terreno con cardos” y es precisamente la puerta de entrada a la isla.

Entonces el manchón verde que se veía a la distancia, se transforma entonces en imágenes nítidas de la flora existente, se pueden distinguir claramente arrayanes, coigües, ciruelillos y petas que incrementan aún más el único tono que predomina aquí, el verde. Mientras las bandurrias muy estilizadas se pasean los queltehues inician su escandaloso vuelo.

El sector es de pocos habitantes, y el camino se divide hacia Naulitad y Lincay (donde hay otra iglesia patrimonial), pero nuestra mente y cámaras están enfocadas a ir a Ichuac, que como bien lo dice su nombre en Chono, significa “Lugar de abrigo”, es un área grande, que geográficamente está compuesto por varios sectores rurales, cuatro para ser exacto; Luco, Levacura, Cesar y Yelqui. Al observar el panorama, a decir verdad, entre tanta belleza natural y campesina nos es difícil imaginar cómo eran estos parajes pero en el siglo XVIII, que es de donde provienen los primeros antecedentes históricos de la zona, en la “Matricula de la Misión de Chiloé” que data desde septiembre de 1734 a abril de 1735 escrita por los Jesuitas, describían que vivían alrededor de 65 familias en aquella época1.

Al entrar, nos encontramos con una bahía que corresponde al estero de Ichuac, que fue clave para las Misiones circulares de los Jesuitas en el siglo XVII, el drone al sobrevolar el estero denota claramente a la distancia el volumen geométrico de la arquitectura de la Iglesia de Natividad de María de Ichuac, que se destaca en el paisaje, ella, como una reliquía se mantiene incólume desde 1754 y con razón, porque fue construida con nobles árboles de ciprés, coigüe y alerce.

Fue declarada Monumento Nacional el 10 de agosto de 1999 y al año siguiente, el 2000 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y además fue también declarado todo el entorno como Zona Típica en el año 2015.

Al acercarnos caminando a ella, debemos reconocer que el escenario donde se asentó esta construcción sobrecoge por su belleza, tan característica de este entorno insular, sensación que se reafirma con la inigualable perspectiva que nos dieron las imágenes aéreas.

No obstante, desde el suelo se aprecian los detalles más íntimos de esta obra, por ejemplo un reloj “pintado” en su frontón marca eternamente las tres de la tarde, hora en que, como aseguran sus feligreses, murió Jesús. Como hemos visto en otras iglesias, y que es parte de la técnica chilota, la estructura total está montada sobre grandes bolones de piedra para distribuir el peso en el suelo blando, en su interior un contenedor de agua bendita hecho de una piedra de una sola pieza, y qué decir de la imaginería chilota tan bella en su tosca perfección que fácilmente destrona a las imágenes de cerámica importada que carecen de personalidad propia. Así e interminablemente las particularidades brotan en cada rincón de la iglesia como el pasto en el exterior

La Iglesia de Natividad de María de Ichuac en números, nos cuenta que los trabajos se iniciaron en el año 1754 y tardó alrededor de unos 5 años su construcción, 150 almas participaron en construirla dando su sacrificio y esfuerzo para que viera la luz, no obstante 126 años después, la iglesia fue bendecida un 8 de diciembre de 1880.

Al alejarnos, la imagen en nuestras mentes se queda estampada en la retina, igual que su perseverante estructura de maderas nobles, y no es un tema de creencia, es admiración por el arte arquitectónico de sus humildes y quizá anónimos constructores, que sin duda y contrario a lo anterior, sí fueron grandes artesanos con la madera y con su fe.

 

 

 

1. El registro describió a 65 familias compuestas por 388 personas de las cuales 266 se habían confirmado, con 8 casamientos y 28 confesiones de españoles.  

Revista BIOMA 2020

VOLVER

logotipo propio CONAF 2018 A-01-01.png

© 2020  REVISTA BIOMA, TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS